Cuando veo a nuestros cuatro candidatos a la presidencia.
Cuando escucho sus frases hechas y sin propuestas.
Cuando observo sus ataques dignos de elecciones de planillas
de una secundaria de pueblo.
Cuando escucho a Peña Nieto e
hija mostrar su amplia cultura, primero al decirnos prole y después cuando le
toca demostrar a su papi querido que él no es prole y se presenta a una feria del
libro sin estar preparado para contestar una pregunta obvia.
Cuando leo como el hijo de AMLO
no escatima en gastos a la hora de vestir adecuadamente, y el mismo AMLO hombre
de pueblo decir que será austero en su campaña y vistiendo con joyas y ropa que
darían de comer a una familia de recursos medios por más de un mes.
Cuando reflexiono cada eslogan de
campana de Vaszquez Mota, y de como d pena un partido roto y disperso por las
traiciones, el PAN destruyo lo construido con tanto esfuerzo, por ser
pusilánimes y bajos. Han demostrado que no sirven para el poder, que no saben
ser uno. Su éxito fue un breve brillo y ahora como estrella en el final de sus
días se encuentran a un paso de la auto destrucción.
Y cuando me recuerdan los actos
"Ecológicos" de Quadrí, como vendió terrenos al por mayor, como
piensa vender las prisiones a la iniciativa privada, y peor cuando me doy cuenta que el
ciudadano común creerá que es una buena idea. Porque el ciudadano común con
el que me toca convivir día a día no lee, ni piensa en que esto se volvería la Francia del siglo XVIII donde un hombre entraba a prisión por robar un pan y
pasaba los próximos 20 años en la cárcel por las excusas más ridículas.
Estaríamos a las puertas de un estado policial que nos vería como futuros
reclusos/esclavos. Si hoy nos quejamos por que los ladrones entran por una
puerta y salen por la otra, veríamos como un familiar entra para no verlo nunca
más.
Me pongo a pensar: ¿Qué hice en
mi vida pasada para vivir en este país? y que lección puedo sacar de ver como
miles de mis compatriotas se dirigen a las urnas con la plena convicción de que
uno de estos payasos nos sacara adelante.
¿Cómo ser una oveja y ver a tus hermanas dirigirse cantando
al matadero?
No deseo ser una oveja, me opongo. Pero es una realidad, porque alzar la voz sin llega a una acción es gritarle al abismo, para oír el eco de nuestra voz. Espero encontrar un camino que me permita dejar de llevar una vida sedentaria de silencio y aceptación.
No deseo ser una oveja, me opongo. Pero es una realidad, porque alzar la voz sin llega a una acción es gritarle al abismo, para oír el eco de nuestra voz. Espero encontrar un camino que me permita dejar de llevar una vida sedentaria de silencio y aceptación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario