martes, 17 de abril de 2012

México y los payasos que tiene por candidatos


Cuando veo a nuestros cuatro candidatos a la presidencia.
Cuando escucho sus frases hechas y sin propuestas.
Cuando observo sus ataques dignos de elecciones de planillas de una  secundaria de pueblo.

Cuando escucho a Peña Nieto e hija mostrar su amplia cultura, primero al decirnos prole y después cuando le toca demostrar a su papi querido que él no es prole y se presenta a una feria del libro sin estar preparado para contestar una pregunta obvia.
Cuando leo como el hijo de AMLO no escatima en gastos a la hora de vestir adecuadamente, y el mismo AMLO hombre de pueblo decir que será austero en su campaña y vistiendo con joyas y ropa que darían de comer a una familia de recursos medios por más de un mes.
Cuando reflexiono cada eslogan de campana de Vaszquez Mota, y de como d pena un partido roto y disperso por las traiciones, el PAN destruyo lo construido con tanto esfuerzo, por ser pusilánimes y bajos. Han demostrado que no sirven para el poder, que no saben ser uno. Su éxito fue un breve brillo y ahora como estrella en el final de sus días se encuentran a un paso de la auto destrucción.
Y cuando me recuerdan los actos "Ecológicos" de Quadrí, como vendió terrenos al por mayor, como piensa vender las prisiones a la iniciativa privada, y peor cuando me doy cuenta que el ciudadano común creerá   que es una buena idea. Porque el ciudadano común con el que me toca convivir día a día no lee, ni piensa en que esto se volvería la Francia del siglo XVIII donde un hombre entraba a prisión por robar un pan y pasaba los próximos 20 años en la cárcel por las excusas más ridículas. Estaríamos a las puertas de un estado policial que nos vería como futuros reclusos/esclavos. Si hoy nos quejamos por que los ladrones entran por una puerta y salen por la otra, veríamos como un familiar entra para no verlo nunca más.

Me pongo a pensar: ¿Qué hice en mi vida pasada para vivir en este país? y que lección puedo sacar de ver como miles de mis compatriotas se dirigen a las urnas con la plena convicción de que uno de estos payasos nos sacara adelante.
¿Cómo ser una oveja y ver a tus hermanas dirigirse cantando al matadero?
No deseo ser una oveja, me opongo. Pero es una realidad, porque alzar la voz sin llega a una acción es gritarle al abismo, para oír el eco de nuestra voz. Espero encontrar un camino que me permita dejar de llevar una vida sedentaria de silencio y aceptación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario