¿Cuáles son los peores temores a los que nos podemos enfrentar?
Cuando se prefiere callar antes de decir lo que pensamos es el miedo el que traba nuestra lengua, el que silencia la verdad en nuestras bocas. Miedo al rechazo, a perder, a decepcionar, al maltrato.
Tememos a puertas cerradas, a llamadas sin contestar, a una mirada silenciosa, a tantas cosas que a veces es casi imposible tratar con los demás.
¿Cuánto puede valer una amistad si unas cuantas palabras pueden destruirla?
Aun cuando estas sean la verdad, que si bien hace daño también tiene igual oportunidad de hacer el bien, si se escucha puede incluso ser el verdadero inicio de una fuerte y prolongada amistad.
¿Cuánto puede valer un amigo que se calla?
Acaso el hecho de callarse no es señal muchas veces de egoísmo o es en realidad una pretensión creerse capaz de ayudar cuando no se pide ayuda.
¿Qué es un amigo? y ¿Para qué sirve un amigo? Para los buenos ratos, para escuchar en silencio, para estar de acuerdo con nosotros, para decirnos solamente lo que queremos escuchar, para darnos la mano sólo cuando nosotros lo pedimos y si no es el caso dejarnos solos. Si los amigos no están para rescatarnos incluso de nosotros mismos, entonces ¿Para qué si están?
Qué es mejor o peor, perder a un amigo con el tiempo poco a poco o de un tajo, ignorar que se tambalea por un abismo simplemente porque le gusta su abismo y aunque sabe que un buen día caerá, lo prefiere antes de reconocer que tiene un problema y que o le falta voluntad para salir por si mismo.
No es acaso un acto de crueldad permitir que aquellos que nos aman y que han aprendido a tomarnos cariño presencien nuestro coqueteo con la muerte, ¿Qué es, sino una perversidad? .
No es preferible perder hoy a tener que ver como se pierden cada día, a ser testigo de la incapacidad propia y la indiferencia que sienten esos amigos hacia si mismos.
¿Qué tan legitimo puede ser el cariño que sienten hacia ti cuando ni siquiera se aman lo suficiente así mismos?
"Yo siempre he sido mi propio maestro. Y debo confesar que también he sido mi alumno preferido."
domingo, 24 de junio de 2012
El Miedo a Perder un Amigo
martes, 5 de junio de 2012
Hablando desde el País de las Maravillas.
"Siempre se llega a alguna parte si se camina lo bastante." Lewis Carroll
En este país todo es posible, tenemos gatos de amplia sonrisa que se desvanecen una vez que termina su periodo de raterías, donde no faltan los sombrereros que todo el día cantan y celebran en una fiesta interminable: Feliz No Cumpleaños. ¿Cómo podrían dejar de festejar si cada hora nos saquean más y más?
cuando inician las campañas no se hacen esperar los juicios de ¿Quién se robo las tartas?, ¿Aquél que inicio la campaña con 30 segundos de anticipación? o ¿Aquél otro que viajo en pecero privado de ultra lujo.
Con una capacidad adquisitiva que se encoje y se encoje, por Dios que alguien le quite la botella.
Con unos magnates que no dejan de crecer mientras venden hongos y sus similares al por mayor.
Mientras los comunes tenemos que jugar con cartas no trucadas, y corriendo como el conejo, sin descanso de un trabajo a otro, de una entrevista a otra, viviendo al día, pagando cuentas vencidas, pasando noches calurosas porque cortaron la luz, y otros muchos con hambre y sin techo.
Es un mundo lleno de maravillas, donde los pobres eligen al próximo segador con jubilo y alegría, un auto proclamado mesías que les trae el cambio, vestido de oro y joyas, con suelas de sus Crockett & Jones gastadas de tanto recorrer el gran País de las Maravillas.
Un país que desde hace más de 150 años sigue cambiando espejos relucientes por oro. Por eso les invito a visitarnos somos un hermoso país lleno de contrastes, se puede ver al mendigo con ropa de
Dior, y al empresario en harapos. Al vil y al granuja en un BMW y al honesto emprendedor en bus.
Lo más Maravilloso es hablar con la clase rica, nada les quita el sueño, duermen cual bebes en su cuna sin preocuparse de nada ni de nadie, aun así puedes verlos desfilar por las calles con pancartas proclamando a viva voz consignas en favor del socialismo, los escuchas disertar como intelectuales sobre política, programas públicos y propuestas sociales aquellos que jamás han sentido la escasez. Y luego puedes verlos tachar de ignorantes a los pobres trabajadores que les cuestionan el precio de sus extravagancias.
Les hablo desde un país de dobles morales y caras, aquí todo esta al doble, en especial la gasolina y la tortilla.
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