No existe pueblo en el mundo que haya ganado una guerra, y eso es porque las guerras son el instrumento para mantener el control, te dicen: olvida tus problemas, olvida que no hay comida, olvida lo crueles y déspotas que somos... Y lo olvidas porque hay un enemigo y para vencerlo tienes que ser un miembro productivo para la nación, ¿qué no ves que tú nación te necesita?, ya sea en el frente o produciendo sin descanso y recuerda que estar en contra significa traición oponerse a los horarios de trabajo, despotricar en contra del gobierno, alentar a los demás a pensar y reflexionar sobre las verdaderas causas que nos condujeron a la guerra con esa otra nación todo eso es traición.
La biblia, ese famoso libro, nos tiene más de un par de referencias sobre lo que hacían los reyes cuando la población alcanzaba topes que podrían llegar a amenazar al gobierno, es horrible pensar en el asesinato de infantes pero acaso es tan diferente de mandar a niños y jóvenes a los campos de batalla a matarse unos a otros, ¿donde radica la diferencia?, es por que son un poco mas grandes, como si importara la edad cuando siguen siendo tus hijos, tus bebes, esos mismos que aprendieron a caminar ante tus ojos, esos niños a los que les entregas un arma en las manos a sabiendas de que por cada vez que él o ella se salven será un día en el que lloren en la casa de un desconocido perteneciente a ese enemigo.
Tenemos un refrán muy simple que demuestra la extrema ignorancia que aflige a los pueblos del mundo: "De que lloren en mi casa o en la tuya, que lloren en la tuya", así mismo la gente cree fielmente tener la razón, ser justos y que Dios esta de su parte, extrañamente nunca se ponen a pensar que también los enemigos pueden tener esas mismas ideas y que en verdad no importa lo que se crea en todo caso en una guerra nada de eso es cierto. Nada esta del lado del pueblo que manda a sus hijos a morir para enriquecer a tiranos que gozan con el sufrimiento y la miseria de aquellos a los que gobiernan.