lunes, 8 de abril de 2013

Ser original en estos tiempos



Vamos seamos fuertes frente a las adversidades.
Vamos seamos atrevidos al decir la verdad cuando nadie lo espera.
Vamos seamos únicos de una vez por todas.
Se preguntaran por qué me refiero a estos tiempos, acaso los abuelos con su intento de encajar en una vida modélica eran mucho menos originales que las rocas que abundan en este mundo, o nuestros padres tan atados a la vieja escuela que son incapaces de comprender porque somos aficionados a estos nuevos medios de comunicación cuando ellos vivieron perfectamente sin ellos, bueno muchas de las madres de las abuelas también vivieron sin lavadoras o microondas y no  por eso les gusto que les criticaran su actual dependencia a esos aparatos. Pero más allá de los gustos podremos decir que forman parte de la vida tanto si les gusta como si no, y obviamente me refiero a las computadoras, consolas y a los celulares inteligentes, que han causado un impacto en nosotros y que con la nueva dependencia también llega una nueva ventana que de ser bien empleada puede darnos muchas alegrías o todo lo contrario, siempre depende del uso, como todo en la vida.
Tal vez aprendamos a ser originales evitando caer por ese abismo de la adicción y con esto no me refiero a la ridícula idea de que la tecnología nos aparta de las personas, que preferimos chatear con ellos en lugar de tenerlos cara a cara, esto ya era cierto para cierto tipo de personas y no importa que se haya utilizado antes incluyendo escribir una carta alejarse de otros es una decisión personal no algo que se haga por aparecer un nuevo juguetito. Con adicción me refiero a esa tendencia humana de preferir ser otra mente cautiva antes de atreverse a pensar, juzgar y tomar decisiones. Que la apertura a la información y a un mundo de inmediato dialogo y difusión de ideas no se convierta otra vez en un circo que silencie nuestra voz y la capacidad de razón a la que tanto temen los que controlan el capital.
Y a esto me refiero cuando hablo de atrevernos a ser originales, por primera vez en la historia cada persona es un observador capaz de subir a una red social de millones de personas lo que están presenciando, sintiendo o pensando en el momento, por primera vez en la historia de la humanidad las noticias no dependen únicamente del gobierno para emitirlas. Nadie puede impedir que el ciudadano común emita sus reflexiones, es hora de tener ideas y dejar que otros las discutan con nosotros, de planear y ejecutar cambios con la información que recibimos, de cerrar los sentidos cuando tratan de lavarnos el cerebro, y tal vez dejar de consumir aquellas porquerías que convierten las calles de nuestras ciudades en campos de batalla donde mueren los miserables y se vierte la sangre de inocentes.
Tenemos que ser originales y por primera vez dejar de ser arrastrados por unos cuantos, es nuestro tiempo y depende de nosotros el aprovechar las nuevas herramientas que se nos otorgan o relegarlas a meros utensilios de confort.