Vamos seamos fuertes
frente a las adversidades.
Vamos seamos atrevidos al
decir la verdad cuando nadie lo espera.
Vamos seamos únicos de
una vez por todas.
Se
preguntaran por qué me refiero a estos tiempos, acaso los abuelos con su
intento de encajar en una vida modélica eran mucho menos originales que las
rocas que abundan en este mundo, o nuestros padres tan atados a la vieja
escuela que son incapaces de comprender porque somos aficionados a estos nuevos
medios de comunicación cuando ellos vivieron perfectamente sin ellos, bueno
muchas de las madres de las abuelas también vivieron sin lavadoras o microondas
y no por eso les gusto que les
criticaran su actual dependencia a esos aparatos. Pero más allá de los gustos
podremos decir que forman parte de la vida tanto si les gusta como si no, y obviamente
me refiero a las computadoras, consolas y a los celulares inteligentes, que han
causado un impacto en nosotros y que con la nueva dependencia también llega una
nueva ventana que de ser bien empleada puede darnos muchas alegrías o todo lo
contrario, siempre depende del uso, como todo en la vida.
Tal
vez aprendamos a ser originales evitando caer por ese abismo de la adicción y
con esto no me refiero a la ridícula idea de que la tecnología nos aparta de
las personas, que preferimos chatear con ellos en lugar de tenerlos cara a
cara, esto ya era cierto para cierto tipo de personas y no importa que se haya
utilizado antes incluyendo escribir una carta alejarse de otros es una decisión
personal no algo que se haga por aparecer un nuevo juguetito. Con adicción me
refiero a esa tendencia humana de preferir ser otra mente cautiva antes de
atreverse a pensar, juzgar y tomar decisiones. Que la apertura a la información
y a un mundo de inmediato dialogo y difusión de ideas no se convierta otra vez
en un circo que silencie nuestra voz y la capacidad de razón a la que tanto
temen los que controlan el capital.
Y a
esto me refiero cuando hablo de atrevernos a ser originales, por primera vez en
la historia cada persona es un observador capaz de subir a una red social de
millones de personas lo que están presenciando, sintiendo o pensando en el
momento, por primera vez en la historia de la humanidad las noticias no
dependen únicamente del gobierno para emitirlas. Nadie puede impedir que el
ciudadano común emita sus reflexiones, es
hora de tener ideas y dejar que otros las discutan con nosotros, de planear
y ejecutar cambios con la información que recibimos, de cerrar los sentidos
cuando tratan de lavarnos el cerebro, y tal vez dejar de consumir aquellas
porquerías que convierten las calles de nuestras ciudades en campos de batalla
donde mueren los miserables y se vierte la sangre de inocentes.
Tenemos
que ser originales y por primera vez dejar de ser arrastrados por unos cuantos,
es nuestro tiempo y depende de nosotros el aprovechar las nuevas herramientas que
se nos otorgan o relegarlas a meros utensilios de confort.
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