sábado, 1 de junio de 2013

LA CONDENADA HISTORIA


La historia de los que nunca aprenden condenada a repetirse una y otra vez. Esa es nuestra historia, las guerras, las pestes y los malos sistemas económicos y de gobierno se repiten una y otra vez, los mismos errores en diferentes épocas y diferentes actores.
Un Stalin no es diferente de un antiguo Faraón Egipcio, una religión retrograda y sanguinaria no es muy diferente de las modernas instituciones que consiguen la inmolación de cientos de sus feligreses en harás de promesas vacías,  la segregación de la mujer y del indefenso sigue haciéndose bajo los mismos pretextos la ignorancia y la villanía de quien lo comete. El mundo progresa en la medida en que lo dejamos, llamamos oscurantismo a una época que si bien fue terrible en unos aspectos no se diferenció en mucho del resto de la historia humana, reza así un texto que leí hace mucho tiempo “¿Fue acaso en su horror más terrible que la esclavitud Egipcia o que la Romana?, de que goza la edad media para llamarse a sí misma una edad de oscuridad cuando tantas otras fueron igual de terribles…”, ¿acaso han desaparecido la muerte, la peste y el hambre en el mundo?; o es que vivimos en un estado de bienestar, siguen habiendo instituciones que acumulan dinero y recursos mientras los miserables mueren, la multitud aun es engañada, asustada y todo en favor del bienestar de los poderosos, se siguen viendo demonios donde nos los pintan con colores y señalan con pancartas, los dulces amos aun propinan latigazos a las espaldas de sus siervos ahora llamados trabajadores, los reyes desaparecieron para dar paso a una comunidad gobernante que saquea por periodos a la gente que debería proteger y hacer progresar. Vivimos un tanto más limpios y más cómodos, vendimos nuestros cuerpos y mentes a la comodidad y al aire acondicionado, pero cuando el televisor y la comida pueden no llegar a ser suficientes para mantenernos a raya eficientemente se nos recuerda por qué les necesitamos, surgen terribles enemigos, psicópatas y fanáticos, los medios nos relatan a detalle la potencia destructiva exagerando en todo lo posible el riesgo que corren nuestras vidas.


¿Qué debimos aprender?

De las civilizaciones muertas debimos aprender a que todo lo que no progresa, interactúa, pelea y es amigable con su medio entorno se condena a la perdición.Del holocausto debimos aprender que todo tipo de discriminación puede ser llevado al extremo y si no lo paramos puede absorbernos hasta llevarnos a un lugar oscuro y sin retorno.Del fanatismo religioso que la fe ciega es como un arma cargada en las manos de un niño de tres años.De los gobernantes que no importa que manta se pongan ni el color ni la ideología nos pueden garantizar que nunca desviaran su camino si dejamos de vigilarles atentamente.Que no hay revolución o movimiento social que valga si no te obligas a cambiar tú y a pelear día a día por tus ideales, es una batalla que siempre perdemos ante el pesimismo y dejadez.Que el enemigo de la humanidad es lo confortable que se encuentra en su ignorancia, la falta de ambición por el saber y no por el tener, tan asfixiados por las cosas que olvidan que; la familia no es una mansión, que la felicidad no es un auto último modelo, que la  belleza no son unas medidas, que la fama no es una meta o un objetivo en sí mismo, que las pistolas y los rifles  son un armas de dos filos que constantemente hieren a quien debían proteger, que el consumo agresivo al que nos arrastran es absurdo, que los niños deben ser educados en nombre de la responsabilidad para con los suyos y las obligaciones para con la sociedad, que cientos de horas en mítines y protestas contra cosas que no te afectan directamente son horas que has perdido con tus hijos y que nunca volverán, que los niños se sienten más seguros de ser escuchados subiendo sus problemas y preguntas al ciberespacio que tratando de hablar con esos padres que se han convertido en extraños. Y nada es diferente seguimos cometiendo los mismos errores de los padres y de los abuelos, una y otra vez: indiferencia, desinformación, absentismo, pereza, pena, fanatismo, terquedad, la sociedad se ha convertido en una novela aburrida llena de clichés repetitivos. Como el espectador de una película de terror que le grita a la protagonista no vayas sola, no te separes, no bajes el cuchillo… no escuches las mentiras de los medios, no vivas esperando por un mañana mejor sin hacer nada, no dejes que este país sea dirigido sin rumbo por piratas, no desatiendas a tus hijos.



lunes, 8 de abril de 2013

Ser original en estos tiempos



Vamos seamos fuertes frente a las adversidades.
Vamos seamos atrevidos al decir la verdad cuando nadie lo espera.
Vamos seamos únicos de una vez por todas.
Se preguntaran por qué me refiero a estos tiempos, acaso los abuelos con su intento de encajar en una vida modélica eran mucho menos originales que las rocas que abundan en este mundo, o nuestros padres tan atados a la vieja escuela que son incapaces de comprender porque somos aficionados a estos nuevos medios de comunicación cuando ellos vivieron perfectamente sin ellos, bueno muchas de las madres de las abuelas también vivieron sin lavadoras o microondas y no  por eso les gusto que les criticaran su actual dependencia a esos aparatos. Pero más allá de los gustos podremos decir que forman parte de la vida tanto si les gusta como si no, y obviamente me refiero a las computadoras, consolas y a los celulares inteligentes, que han causado un impacto en nosotros y que con la nueva dependencia también llega una nueva ventana que de ser bien empleada puede darnos muchas alegrías o todo lo contrario, siempre depende del uso, como todo en la vida.
Tal vez aprendamos a ser originales evitando caer por ese abismo de la adicción y con esto no me refiero a la ridícula idea de que la tecnología nos aparta de las personas, que preferimos chatear con ellos en lugar de tenerlos cara a cara, esto ya era cierto para cierto tipo de personas y no importa que se haya utilizado antes incluyendo escribir una carta alejarse de otros es una decisión personal no algo que se haga por aparecer un nuevo juguetito. Con adicción me refiero a esa tendencia humana de preferir ser otra mente cautiva antes de atreverse a pensar, juzgar y tomar decisiones. Que la apertura a la información y a un mundo de inmediato dialogo y difusión de ideas no se convierta otra vez en un circo que silencie nuestra voz y la capacidad de razón a la que tanto temen los que controlan el capital.
Y a esto me refiero cuando hablo de atrevernos a ser originales, por primera vez en la historia cada persona es un observador capaz de subir a una red social de millones de personas lo que están presenciando, sintiendo o pensando en el momento, por primera vez en la historia de la humanidad las noticias no dependen únicamente del gobierno para emitirlas. Nadie puede impedir que el ciudadano común emita sus reflexiones, es hora de tener ideas y dejar que otros las discutan con nosotros, de planear y ejecutar cambios con la información que recibimos, de cerrar los sentidos cuando tratan de lavarnos el cerebro, y tal vez dejar de consumir aquellas porquerías que convierten las calles de nuestras ciudades en campos de batalla donde mueren los miserables y se vierte la sangre de inocentes.
Tenemos que ser originales y por primera vez dejar de ser arrastrados por unos cuantos, es nuestro tiempo y depende de nosotros el aprovechar las nuevas herramientas que se nos otorgan o relegarlas a meros utensilios de confort. 

domingo, 20 de enero de 2013

LA PELEA ENTRE LA IGUALDAD Y LA MORAL


Que más importante que hablar sobre un substancial porcentaje de la población mundial (entre 4% y el 10%, para Kinsey 19 a 25%. Con fundamento en la llamada escala Kinsey), que en la mayor parte de la historia moderna y contemporánea ha sido discriminada, rechazada y en el mejor de los casos ignorada. Es una realidad que la comunidad gay forma parte de la sociedad, las persecuciones y las prohibiciones de que han sido objeto nos deja por demás claro que no es una cuestión de elección o simple capricho, son una realidad y están dispuestos a pelear hasta el final por ser reconocidos, aceptados y cuando menos tolerados.

El análisis que planteare en las subsecuentes páginas será para demostrar lo infundados de los argumentos más comunes en contra de la comunidad gay, que en pleno siglo XXI cuando la religión no nubla nuestras mentes, cuando ya la gran mayoría no nos dejamos atar a las cadenas del pasado y cuando por fin el hombre ha tomado las garantías sociales como un estandarte de civilización, cultura y razón. Nuestras leyes son tan absolutas que hoy en día incluso los tribunales buscan la verdad legal, vivimos una era donde las leyes están por encima de cualquier venganza personal, medida moral o norma religiosa. Es un mundo en el que “Las Garantías Sociales” son la punta del asta bandera de toda civilización convertida en nación, en el que se respeta la vida, la libertad y en la que no hay prosperidad sin igualdad.

Un ejemplo: ¿Cuáles son los pueblos que hemos llamado barbaros?, en el pasado las civilizaciones llamaron barbaros a los pueblos seminomadas que poseían reglas sociales en extremo estrictas, en los que no se tenia libertad individual y en los que la razón era opacada por artilugios creados por sus jefes para dominarlos. Hoy en día para nosotros un pueblo no civilizado es el que no contempla derechos y oportunidades iguales para hombres y mujeres, (cuando hace unas décadas atrás la mujer era un adorno o hace algunos siglos en los que no era más que un objeto a la libre disposición de su dueño y con el cual se comerciaba) también consideramos barbaros y atrasados a los pueblos que contemplan pena de muerte para delitos inferiores al asesinato premeditado y sin atenuantes. Ese es el mundo del hoy pero en cambio vemos esa misma actitud de naciones que siempre han estado en la cresta de la ola a la hora de avanzar hacia la libertad del individuo y su autodeterminación: Suiza, Holanda, Francia, España,… son solo unos que empiezan a vernos como esos barbaros atrasados que se aferran al pasado y a las normas morales obsoletas que frenan el progreso de una sociedad. 

CONTINUARÁ...