Se han puesto a pensar que en muchas cuestiones de nuestra vida como humanos sucumbimos a los dogmas sociales que nos impone nuestra naturaleza animal, aun cuando nos sentimos tan soberbiamente superiores a los seres que consideramos inferiores...
Pero el hombre no es superior a los animales, si es que en realidad puede serlo, y menos por su "simple" habilidad de crear desde objetos hasta sistemas complicados de organización, los animales ya lo hacen. Somos supuestamente superiores a ellos por la capacidad que tenemos de decidir, de no sucumbir ante los instintos y ser capaces de razonar.
Pero ¿Qué razones rigen la vida de todos los hombres?, nacemos como mujeres u hombres, desde ese momento nuestros padres nos imponen un rol social, las niñas son criadas para ser lindas y maternales, los hombres para ser rudos, distantes y trabajadores. Desdé ese momento nos imponen no sólo una forma de comportamiento, también de vestir, pensar, creer, amar y de afrontar los problemas. Mientras que la niña debe ser limpia, cuidadosa de lo que dice y hace, aprenderá sobre hijos y responsabilidades en el hogar como limpiar y cocinar, el hombre en cambio se desarrollara en temas como deportes, mecánica, se le implanta la idea de que debe ser el proveedor más exitoso de la casa y cuando no es así deberá sentirse inferior y poco masculino.
Como los animales llegamos con un rol marcado; nacer, crecer, reproducirnos y morir. A los 30 años ya debes estar casado y contar con una familia, ser independiente económicamente, llevar a los niños a la escuela y frecuentar una institución religiosa de tú preferencia, ese es el más grande dogma mundialmente aceptado por toda la humanidad desdé las grandes metrópolis como New York y París hasta las poblaciones de aldeanos en países del tercer mundo.
Ahora también tenemos muchos otros vicios que se han convertido en ley entre los hombres y déjenme decirles que ninguno es "moderno" por más que nos sintamos sofisticados al realizar estas actividades, el hombre ha vivido perpetuando sus vicios desde las cavernas, y si señores (as) digo cavernas por que creo en la evolución.
Tenemos el alcohol, las drogas y el circo o diversiones que no aportan conocimientos pero entretienen a la plebe. Y en verdad no tengo nada en contra de estas actividades salvo que antes, y por antes me refiero a la época en que vivíamos en tribu, eran una forma de sobrellevar la vida en una época en que la supervivencia era la moneda corriente. Ahora estas tres actividades nos convierten en mentes esclavas adormecidas, el hombre común en las junglas de asfalto no tiene que lidiar con los depredadores, a menos que contemos algunos que otros ladrones y asesinos, no teme una inminente invasión de una tribu bárbara, ni sale a cazar el alimento. Nuestra vida es menos activa, más pacifica y sedentaria, al menos lo es así para la gran mayor parte de la población. Pero aun así siguen existiendo personas que lo tienen todo y que ambicionan más y por cada una de esas existen mil que no tienen nada, que viven al día, que son los perpetuos esclavos de una aristocracia que ya no se hace llamar así pero que se comporta exactamente igual.
¿Quieren ver los problemas de este país? Les recomiendo que en quincena en lugar de ir a gastar su paga se detengan un momento en una licorería pasen una hora en los alrededores y vean cuantos hombres llegan a gastar su dinero adormeciendo el instinto, escuchen a la gente que habla mientras camina en el centro o en los cafés, la gente ya no habla de ideas, hablan de cosas, las ideas revolucionarias de hoy en día son sobre tecnología y entretenimiento.
Hemos decidido no pelear, ni mostrar reticencia por que es difícil y la vida de ahora es tan sencilla se tiene las cosas a la mano, nadie cree en el sacrificio ni desea invertir tiempo cuando puede quedarse sentado tomando una cerveza, fumando un cigarro y observando el televisor. Pero la apatía no es un síntoma de pereza física es mental, desdé pequeños nos dicen que nadie le gana al gobierno, que nuestro único rol es cuidar de nuestra familia, obedecer la ley y tratar de pagar las cuentas, cumple con las tres y eres una persona completa. No necesitas luchar por los demás, eres una persona de familia y te conviertes en un ser egoísta, cuadrado e incapaz de pensar.
Lo único que sabemos hacer es quejarnos, y ni siquiera eso lo hacemos bien, nos limitamos a decir las cosas sin poner ninguna acción en practica, es como estar muertos en vida, hablamos y vivimos sin realizar cambios significativos en nuestras vidas y las de los demás.
Lo único que sabemos hacer es quejarnos, y ni siquiera eso lo hacemos bien, nos limitamos a decir las cosas sin poner ninguna acción en practica, es como estar muertos en vida, hablamos y vivimos sin realizar cambios significativos en nuestras vidas y las de los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario